dimarts, 26 d’abril del 2011

MIS AUREA DICTA

Carpe Diem.

( Vive el momento )

He escogido esta frase porque considero que debes, es decir; es imprescindible el momento, aunque sea de tan solo 2 segundos y ya no vivirlo nunca más, aprovecharlos y vivirlos. Ya que no sabemos cuando acabará todo, es necesario disfrutarlo, como si fuera el ultimo instante dedicado solo para tí!

Amor uincit omnia.

( El amor todo lo vence )

He escogido esta frase porque hay mucha falsedad en el amor, y me gustaria que eso cambiara. Solo se está enamorado una sola vez en la vida, y cuando se está, mueve fronteras, rompe las reglas y siempre gana, por encima de todo. Es impresionante la manera de vencer que el amor acostumbra a tener. Cuando crees que ya no se puede hacer nada más, ese sentimiento brilla sobre todo lo demás.

Hodie mihi, cras tibi.

( Hoy para mí, mañana para tí )

He escogido esta frase porque creo que no hace falta dar las gracias en algun momento dificil o en alguna situación en la que alguien importante permanezca a tu lado. Ya sabe que hoy será por mí, pero cuando él lo necesite yo estaré ahí para ayudarle y apoyarle. Porque el apoyo mútuo es la base de cualquier tipo  de relación.

Intelligenti pauca.

( Al buen entendedor pocas palabras bastan )

He escogido esta frase porque creo que el inteligente solamente comprende el significado de las cosas. Verdaderamente a un "buen entendedor" le sobran las palabras, y entender facilmente cualquier cuestión es bueno.

Gaudeamus igitur, iuuenes dum sumus.

( Alegrémosnos mientras somos jovenes )

He escogido esta frase porque creo que la etapa de la juventud es la mejor etapa de la vida. Ahí, en esa etapa; creces, aprendes, lloras, ríes, pierdes, ganas, anhelas, experimentas, sientes, vives, luchas.. Un montón de sensaciones que se nos juntan a la vez y que debemos saber llevarlas. Por eso, disfrutar de cuando somos jovenes sin sentido de la responsabilidad absoluta, solo se vive una vez.

dimarts, 12 d’abril del 2011

EXERCITVS ROMANUS





V. EL EJÉRCITO ROMANO

Carácter del ejército romano. El ejército romano empezó siendo una simple milicia de
campesinos que se reunían solamente cuando las circunstancias lo exigían.













Los soldados eran ciudadanos que aportaban su equipo y armamento y consideraban el servicio militar como uno de
tantos deberes impuestos por la vida cívica. Esta organización dio a Roma el imperio del mundo, pero
una vez conseguido, se reveló incapaz de defenderlo y consolidarlo. A fines del siglo II a. de J. C.
empezó la evolución del ejército romano.


















Su gran reformador fue Mario; los soldados se reclutaron
entre los más pobres de la población, con un largo tiempo de servicio, y gradualmente fueron
convirtiéndose en mercenarios, sin otro oficio que el de las armas.



















César encontró al ejército en plena transición. No tenía todavía el carácter que le dio Augusto
y acentuaron sus sucesores, pero era ya una organización permanente formada por profesionales.
Los lazos de fidelidad religiosa e interés práctico que unían los soldados al general tenían ya aquel
matiz personalísimo que había de convertir a las legiones en el más poderoso instrumento político.
Organización. 























La infantería es la fuerza principal del ejército romano, y la unidad táctica de
infantería, la legión (legio). Ésta debe su nombre a la "reunión" de las tribus que formaban la
antigua milicia ciudadana. Deriva directamente de la falange dórica, introducida en el Lacio a través
de las ciudades de la Magna Grecia. 


















La falange era una formación compacta de infantería pesada,
cuya misión principal era el choque; la maniobra era más bien encomendada a la caballería, colocada
generalmente en las alas. Los romanos, débiles en caballería, modificaron la falange haciéndola más
manejable y maniobrera. A este efecto la subdividieron en unidades capaces de moverse con cierta
independencia, cohortes, manípulos y centurias.

















La centuria era la unidad inferior y constaba normalmente de cien hombres; dos centurias
formaban un manípulo, tres manípulos una cohorte y diez cohortes una legión. Asi, una legión
constaba de 60 centurias y su contingente teórico era de 6.000 hombres. Sin embargo, raras veces
contaban las legiones con su efectivo completo. Su contingente normal era de 4.500 a 5.000
hombres, lo que nos da de 70 a 80 hombres por centuria.
















Armamento. El armamento defensivo del legionario romano era parecido al del hoplita
griego: casco, coraza, probablemente grebas y un escudo pesado de más de un metro de alto. Las
armas ofensivas consistían en una jabalina (pilum,) y una espada corta (gladius) de origen ibérico.
El pilum era una lanza de madera con punta de hierro que se lanzaba a distancia para desorganizar
las filas enemigas antes de entablar el cuerpo a cuerpo; una vez establecido el contacto, se empleaba
la espada, ancha y puntiaguda, que se manejaba de un modo parecido a la moderna bayoneta.




































Además de sus armas, el soldado debía llevar en su mochila individual (sarcina) sus víveres,
utensilios para cocinarlos e instrumentos de zapa y fortificación. Todo ello formaba un equipo
bastante pesado que el legionario debía ser capaz de transportar durante largas marchas sin sentir
fatiga.





















Mandos. La disciplina se mantenía gracias a una sabia jerarquía de mandos. Los oficiales
inferiores eran los centuriones o comandantes de las centurias; todos ellos habían empezado
sirviendo en las filas y debían el grado a su valor y virtudes militares. 

Los centuriones de la primera cohorte eran más importantes que los otros y recibían el nombre 
de primorum ordinum centuriones o primi ordines; el jefe de la primera centuria, llamado primipilus,
tenía acceso a los consejos de guerra junto con los oficiales superiores. Eran éstos los tribunos militares 
(tribuni militum}, y los legados (legati); los primeros eran seis por legión, cuyo mando desempeñaban por turno. 


















En tiempo de César los tribunos cedieron el paso a los legados, especie de lugarteniente                                                                                                                                                        del general en jefe, que podían ejercer funciones independientes y mandar ejércitos enteros o parte de ellos. Todos estos oficiales pertenecían a las clases superiores de Roma, nobleza senatorial y caballeros, y venían a formar como el estado mayor del general.














Tropas especiales. Adjuntos al estado mayor estaban también los praefecti fabrum o jefes
de ingenieros; para los trabajos de fortificación e ingeniería, no se disponía de cuerpos especiales;
cuando el caso lo requería se separaban de las filas a los soldados más capacitados para ello (fabri).
Las tropas legionarias constituían la infantería pesada; la caballería y la infantería ligera.

Estaban encuadradas en unidades independientes de las legiones, designadas como tropas
auxiliares (auxilia); las componían soldados no ciudadanos, provinciales y extranjeros. Los auxiliares
de infantería consistían sobre todo en honderos y arqueros; la caballería, cuyas formaciones se
llamaban alae o cohortes alariae, por desempeñar generalmente misiones de flanqueo, estaba
mandada por los praefecti equitum, que muchas veces eran los mismos jefes o notables de las
tribus a que pertenecían los jinetes.
































Formación en batalla. En la batalla, la formación táctica más usual en tiempo de César era
la acies triplex, en tres líneas, cada una de un cierto número de cohortes, por ejemplo, cuatro en la
primera y tres en las sucesivas, dispuestas al tresbolillo: este dispositivo permitía dejar intervalos
entre las cohortes por los que podían filtrarse, durante el combate, las reservas y refuerzos.
Normalmente, cada cohorte presentaba los manípulos adosados en línea, mientras las centurias de
cada manípulo se disponían en profundidad.












EL CAMPAMENTO ROMANO
Para ponerse a resguardo de posibles sorpresas, el ejército romano se hacía fuerte todas las
noches en un campamento fortificado (castra). Durante la marcha, el general enviaba por delante
un destacamento encargado de elegir un emplazamiento adecuado, fácil de defender y, a ser posible,
con posibilidad de abastecerse en agua, leña y forraje.




















Una vez elegido el sitio, lo acotaban según una disposición tradicional (castra metari); un cuadrilátero
rodeado de un foso y una estacada. Llegadas las legiones, se emprendía inmediatamente el
atrincheramiento. Una trinchera excavada (fossa) solía tener cuatro metros de anchura por tres de
profundidad. Con la tierra excavada se levantaba un terraplén o muro (agger), coronado por una
estacada (vallum).















Las dimensiones del campamento dependían, naturalmente, del número de legiones que en
él debieran alojarse, pero su plano siempre era el mismo. En el centro de cada lado del cuadrilátero
se abría una puerta. La puerta dirigida hacia el enemigo era la porta praetoria, a la que
correspondía, al lado opuesto, la porta decumana. A ambos lados se abrían la porta principalis
dextra y la porta principalis sinistra. El interior estaba dividido según una cudrícula de calles (viae)
que discurrían entre las tiendas (tentoria). Las dos principales, que se cortaban en ángulo recto en el
centro del campamento, eran la uia principalis,, que iba de una puerta lateral a la otra, y la uia
praetoria, que desembocaba en la puerta del mismo nombre.

En la intersección de ambas calles principales se abría el forum, o explanada para las
asambleas, con el praetorium, pabellón del general, y el quaestorium, alojamiento del cuestor y de
los servicios administrativos y de intendencia. Alrededor del praetorium. se alineaban las tiendas del
estado mayor y de las tropas elegidas.
Entre el uallum. y las tiendas se dejaba un espacio (intervallum) para facilitar las entradas y
salidas.















Cuando una tropa debía permanecer alojada durante mucho tiempo en un determinado lugar,
se construía un campamento permanente (castra statiua). Si era para pasar el invierno, recibía el
nombre de hiberna. En la época imperial muchos campamentos permanentes se convirtieron en
núcleos de población urbana que desempeñaron un gran papel en la romanización de las provincias.






























dijous, 31 de març del 2011

El sacerdocio:

Los sacerdotes no formaban una clase especial en la población de Roma. El sacerdote ( dentro de la família ) era el padre, y en el Estado, todas las funciones del culto, iban a parar al Rey.
El ritual se fue complicando, entonces  se establecieron corporaciones de sacerdotes  ( collegia ). La más importante de estas corporaciones  era la de los pontífices ( collegium pontificum ) presidia por el Pontifex Maximus. Eran intérpretes y guardianes del derecho divino, confecconaban el calendario, fijaban las fiestas    ( feriae ) los días aptos para la actividad que hacian los tribunales (dies fasti) y finalmente redactaban los Annales maximi, en los que se anotaban los acontecimientos más notables de cada año.






















Los augures: su función era averiguar la voluntad de los dioses gracias a la interpretación de tres clases de señales: 1o: fenómenos meteorológicos ( signa ex caelo ) 2o: el vuelo de las aves (signa ex avibus ) y 3o: la manera de comer de los pollos sagrados (signa ex tripudiis)





















Los arúpices: se encargaban de examinar ( en cada sacrificio ) el estado de las visceras de la víctima; todo lo que se observaba en ellas, pasaba por signo de mal agüero.

Los fetiales: son presididos por el pater patratus. Vigilaban el cumplimiento de los preceptos del derecho de gentes y cumplian con los ritos en las declaraciones de guerra y en los tratados de paz.



Finalmente, tenemos las Vestales, que eran seis sacerdotistas que cuidaban el fuego para mantenerlo sagrado en el templo de Vesta, elegidas en su niñez por los pontificies entre las hijas. Hacian voyo perpretuo de virginidad.

















Templo de Vesta:

Los sacrificios:

Era el acto más importante. En el culto familiar se hacian sobretodo sacrificios incruentos, es decir; ofrendas de frutos, vino, leche...En cambio, en los ritos públicos eran corrientes, en los que se ofrecían animales. El animal ( victima, hostia ) era conducido ante el altar, adornado con guirnaldas y cintas y con la cabeza de harina y sal ( mola salsa ); una vez degollado, sus entrañas ( exta ), eran quemadas sobre el ara, después de que éstas hubieran sido examinadas por los arúspices, y el resto de la carne era asada y consumida por los demás, es decir; los otros asistentes que se encontraban allí.




Culto, templos y sacerdotes.


Los templos: Los lugares de culto eran parajes naturales en los que se percibía de un modo especial la presencia de los numina; grutas y boseques sagrados ( Iuci ) Cuando un lugar había sido consagrado por un sacerdote, se llamaba fanum. La influencia etrusca produjo el templum y la cella.

Templum: Edificio de planta cuadrada, orientado de Norte a Sur para que el sacerdote pudiera dirigir su visita al mediodía.



















Cella: Era la morada del dios, con su imagen y altares.















Cuando los romanos entraron en contacto con los griegos, adoptaron también la planta oblonga de sus templos y los orientaron de Este a Oeste.
Los grandes dioses romanos:

Si la família romana tenía sus dioses, también el Estado los tenía, como una gran família. Así habia los Lares y los Penates públicos, que sus funciones dentro de la comunidad eran las mismas que las funciones de la vida doméstica. La influencia exterior aportó nuevos rasgos a estas figuras divinas, muchas de las cuales fueron asimiladas a divinidades análogas de la religión griega.

Los principales son:

Júpiter:  El equivalente romano del Zeus griego, que era el padre de los dioses y los hombres. Tenía el templo principal en la cumbre del Capitolio, donde era venerado como Optimus Maximus. 







































Sus símbolos son el rayo y el águila.









































Juno: Era esposa de Júpiter, era la diosa de la feminidad, protectora de las mujeres, fundadora del matrimonio ( Iuno Pronuba ) y auxiliadora en los partos ( Iuno Lucina ) Fue asimilada a la diosa griega Hera.






















Minerva: formaba con Júpiter y Juno la tríade Capitolina. Era la diosa de las artes, los oficios y las ciencias, correspondiente a las Palas Atenea que eran de los griegos.





















Marte: es un antiguo dios de la fecundidad que pasó luego a serlo de la guerra. Era el antepasado de los romanos, como padre que fue de Rómulo y Remo. Se guardaba su escudo en el palacio de los reyes ( ancile ) y su lanza. Con doce escudos de estos, sus doce sacerdotes ( Saliii ) ejectuaban en el mes de marzo, que era el mes dedicado a dios, una danza guerrera acompañada de antiguos cantos. El dios griego que le corresponde se hace llamar Ares.






































Diana:  Fue un espíritu femenino de la fecundidad. Al identificarse con Artemis ( griega ), su figura se concretó como diosa cazadora y diosa de la luna. Su hermano era una divinidad griega que se incorporó en el panteón romano. ( llamado Apollo )

 
                                Diana                                                      Apollo


Neptuno:  Era el dios romano de las aguas, y en especial del mar, análogo al griego Posidón.


Posidón:


Neptuno.



Venus: Es la diosa de los jardines, de la belleza y del amor. Se identifica con la griega Afrodita.














Mercurio: Es el dios del comercio ( mercatura ) análogo al griego Hermes.




































Vulcano: Era el dios del fuego, como Hefesto griego.












Jano: En su origen es el numen protector de las puertas ( ianua ); por extensión, ha llegado a ser dios de todos los comienzos, y así por este motivo se le dedicó el primer mes del año (Ianuarius ) Era representado con una cabeza de dos caras ( Ianus bifrons ) indicando la entrada y la salida. En tiempo de guerra las puertas estaban cerradas y en tiempo de paz, estaban abiertas.














Vesta: Era el fuego del hogar. Su templo en el foro representaba el hogar del Estado ( era circular ). El fuego ardía siempre. Era atendido por vírgenes vestales. Más tarde, fue equipada a la Hestia griega.





















Saturno: Era un antiguo dios de los sembrados. Fue expulsado del cielo por Júpiter, se instaló en Italia y reinó en el Lacio. Se le asimiló al griego Cronos.


Cronos.

                             Saturno.